El capricho interminable
e inescrutable,
de una forma más ,
de una nueva nube ,
bautizada Asperatus (1).
¿Qué se reconoce en ella ?
¿Porqué sobre Lugo ?
¿Quizás, donde más se mira al
cielo?
En la Plaza del Campo,
comienza una contemplación
tan
quieta,
con Díaz a la cabeza,
(mientras cruzan las sombras
rápidas de siempre )
que la escena va tomando,
al sonido de la… Zanfona?,
el perfil de una plegaria.
Nadie le pide lluvia,
pero su intensa negrura,
comienza a sonar /como una
campana bronca
Y ya descarga la vieja agua
/extraña y nómada
Sobre ellos caerá el agua
embarcada del Missisipi,
con la nostálgica de mares del Miño ,
y la sumergida de la laguna de
Cospeito
hasta la de los rituales familiares, con sus destellos /
del brumoso Volga , y mas allá.
Por mas ropas que lleven,
Sin purificarles,
las gotas de lluvia,
los van rítmicamente nombrando ,
una
sola letra,
un solo ojo,
como un lagrimeo /
en una melodía luminosa,
hasta los huesos mas doloridos.
Un augurio balsámico.
¡Cuidado ¡
Como todas /hay nubes mentirosas.
Aunque desafinando /en susurros
de gregoriano,
van volviendo a sus casas,
más unidos que nunca,
a sus ropas mojadas,
y el espíritu, honestamente
ligero,
al menos este atardecer, y hasta
la mañana siguiente.
Es el final /de otro capricho
celeste,
con esos extraños acordes,
sonando entre /
La devastación y la esperanza.
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- (1) El nombre exacto
“UndulatusAsperatus (ondulación encrespada), debido a que el descubridor tenia
un sobrino versado en latín. Con ese nombre fue aceptada por la Real Sociedad de
Meteorología Británica, a la que se presentó la nube en el 2008.
- Se ha elegido Lugo por German Diez López, citado en el
poema. Músico y organizador del Primer Congreso Internacional de Observación de
las Nubes . “Aquí en España tenemos una crisis financiera, es por tanto,
importante para nosotros, mirar a las nubes y soñar con mejores tiempos”,
declaraba a un diario internacional.
Mientras escribía estas líneas, escuchaba repetidamente, la
pieza compuesta e interpretada por el guitarrista Django Reinhardt “nubes“ (nuages en francés) con su inseparable
violinista Stephane Grapelli.