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26 de junio de 2017

El hijo en paro


¿Qué le puede importar,
a la ciudad,
y al lucero vespertino,
tu opinión,
sobre los rastros,
de compasión,
en sus calles, sus ventanas,
y su luz lechosa y lejana?
¿O la firmeza,
Con que cierras,
al entrar, en tu pequeña morada,
mientras suenan las vísperas?

Ya sentado,
Y sosegado,
en tu paciente jersey gris,
tienes tu momento justo,
la voz a punto,
de separarse,
de tu cuerpo,
como un recuerdo.

El imperceptible dolor,
tan repetido,
de tus padres,
al pronunciar tu nombre,
asciende como un polen,
en suspensa angustia climática,
sobre antenas y azoteas.
Por unos instantes,
la soledad, se veía invadida,
de visitas de gente banal,
entre amigos y conocidos,
funcionarios y psicólogos,
diciendo cosas extrañas,
y gente estrambótica,
visionarios y gurús,
diciendo banalidades.

Pero si te abrazaban,
todos se debilitaban.

Tus papeles del paro, con un largo número,
parecido al Pí,
¡Cuántas espaldas caídas!
¡Cuántas cabezas flotando!
Se mancharon de café, esta mañana luminosa,
en el desayuno.

Tu nombre, tu currículo,
Y tus necesidades,
están apuntados,
en las paredes del Ayuntamiento,
Y tras tanto sufrir,
Y por ello,
Tus padres, son capaces quizás,
de descifrar tu sino,
mirando al edificio,
por el movimiento de sus ventanas.
¡Esperémoslo!

Título: El hijo en paro. Anthony Poon. Singapur. "El verde, tranquilidad y esperanza, abunda alrededor de un hombre abatido".








24 de mayo de 2017

El primer paisaje


¿Por qué,
tantos siglos
para pintar,
natural y solitario,
el primer paisaje.
Hasta la Holanda
De mil quinientos.
¡Muy tarde!
¡Que tarde!
Tan anterior a nosotros,
Y lo considerábamos,
Un simple escenario,
cuando era un territorio,
de tantos ecos.
No escuchábamos,
esa melodía de fondo.
Al pintor le debieron dejar solo,
muy solo,
para ampliar su mirada,
más allá de nosotros.
Algo contará,
en nuestro destino.
Y, ¿Cómo sería
El primer paisaje,
pintado en España?
Imagino un verde llano,
con fondo de montaña gris,
adivinándose un rumoroso río,
pero enseguida,
se entreverá,
tu cuerpo gigantesco,
de despedida.
Este paisaje,
¿Espera siempre a alguien?
¿A los siete ángeles españoles?
Siempre hay algo,
A punto de aparecer,
O de ser dicho.
Así por ejemplo,
no hay paisajes cursis,
pues todo es natural,
con todas sus consecuencias,
“aguanta corazón”,
Y ofrecido.

Cuadro  Joachim Patinir 1510. Tan solo con sus tres colores base, marrón de fondo, azul gris para la zona media y azules en la distancia, con el horizonte alto.


26 de abril de 2017

31 de marzo de 2017

Discobolus

A lo lejos,
en el recuerdo,
¿De dónde viene
esa aparición?
¿Dónde dejó,
Sus grises
ropas civiles?
¿Cuál es su nombre?
¿En quién se inspiró,
la pintora Trinidad,
mientras sonaban,
Las campanas de Humera?
¿Cómo ha logrado,
en su quietud,
un compás tan bello,
de tronco y brazos?
¿De dónde viene,
esa luz clara,
entre los recios colores,
Y de época a época,
su empuje mensajero?


¿Qué clase,
de impetuosa generosidad,
traspasa el cuadro,
de recuerdos y belleza,
entre la pujanza,
y la gratitud?

"Ese compás tan bello"
Autor: Trinidad Puya




10 de marzo de 2017

Vertical


Todo nuestro mundo,
está más vertical,
¿Verdad Godo?
Quizás nos hemos deslizado,
todos a un lado de la nave,
o ha sido algo tectónico,
sigiloso y disfrazado.
¡Hay vértigo!
pues estamos,
 demasiado apoyados,
unos sobre otros.
“Unos excavan utópicos,
otros aterrizan”
y a muchos,
les gustaría,
flotar en paz.
Me place,
la música que asciende.
Tengo miedo a veces,
por la escalera,
Godo,
ese hombre indeciso en ella,
¿Quién es?,
¿Dejó a la mujer dormida,
O la va a despertar?
Por la escalera,
¿A dónde se llega?
Me place
la música que asciende.
quizás hacia la luz.

"Indeciso"

Cuadro Neil Skokoe “Hombre ascendiendo la escalera con mujer yacente" (2013-2014)

22 de febrero de 2017

Ellos


Con cierto temblor,
paso la mano
por mis libros,
largo tiempo sepultados,
y bañados
por una tibia luz,
tantas veces repetida,
que lo ha dicho todo,
sobre su destino. 

"Por una tibia luz"
 

9 de febrero de 2017

De espaldas


"De repente a lo lejos"
Está quieto,
de espaldas,
en la silla roja,
mirando al mar.
De repente,
a lo lejos,
se oye el coro,
de la Hermandad
de pescadores,
y sabemos,
que este hombre,
delgado,
casi de blanco,
recuerda
un gran amor.

12 de enero de 2017

No te muevas


Es el momento,
y el lugar.
Coge lo que necesites,
de mi canción,
de los trozos de mi voz,
que caen,
entre tus manos,
que sueñan,
pero no te muevas,
pues se iría,
tu mirada,
que me vacía,
y eleva,
con tu silueta,
de contorno dulce,
y violento trazo,
que me atraviesa.