![]() |
"déjame llevar esa vida sencilla ...... " |
I
En
la luz, todavía, cierta densidad de polen moral.
Una brisa antigua,
deshilachada ¿.El latinejo aquel, por donde va ?
Los horarios son una
danza lejana
“Ultimo quejido sexual “
En la planta cuarta, la de los geranios, del
edificio , a espaldas de la terraza,
en
la calle paralela.
II
Nadie viste hoy con
ropas prestadas.
Víctor en su silla al
fondo, su vaso rojo, como una cabeza de pájaro.
El ultimo
bebedor del pasado.
“ Las cosas hacen al hombre ,
lo que el hombre hace a las cosas “
Lleva un vestido
vulnerable de enamorado, color crema.
Sandra , su vecina de mesa , aparta en estos
momentos , su silla riendo,
justo cuando comienza a
gotear en pájaros y hojas,
“No ha cobrado nunca en su vida,
aunque a veces la confundieron con una puta “
Susurró cercano, el
abogado de la fatiga nacional,
Ivan , con sus sueños
aburridísimos, en los que siempre hay un pozo.
(La terraza se va abriendo al azar)
A su lado, Ramiro, el
diputado visionario escucha, atormentado y famoso
por ducharse vestido,
volviendo de votar en las Cortes,
embutido en su abrigo ,
con olor a lealtad?
Y le sueltan lo del poeta
ingles, tan atildado como Fujita :
“Fornicaste una vez muy lejos de aquí,
pero no importa ,
porque ella ha muerto “
¿Es el mismo, o ha hecho
lo mismo?
Fujita, con su voz
chillona, de generación.
“Déjame llevar esa vida
sencilla, a la que aspiro “
Ella, Cristina, posaba
burlona, en una intensa
intimidad con sus
antepasados
III
¡Julia¡
¡Su rostro es tan claro ¡
¡Sin ninguna interrogante¡
Todavía no conoce a
Víctor
¡Que odisea, de tu mesa a
la suya¡
Su luminosidad, arrastra
las voces insignificantes,
que no llegan al
camarero, y
en un susurro melódico ,
repiten y repiten las
frases más distintas,
en una cadena, que a
todos envuelve.
Una palabra queda suelta,
Y como una víscera,
resuena luminosa,
Y queda en el aire,
por algo,
por algo unánime.
PIEDAD?
![]() |
Unánime |