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3 de agosto de 2016

Camino a las Olimpiadas. Road to the Olympics (IX)



                                                             ¡BOB HAYES!                                                             
                                                                                                                                                         

¡El corredor!                                                                                                            
                                                                                                                      
¡El más tumultuoso de la historia!                                                                     
En tromba


Los salvajes acordes de sus zancadas,
todavía resuenan, con su propio viento,
en la foto “La salida" chocan y se transforman,
con aquella instantánea,
“Cuerpo, tiempo herido", (1)
Y se filtran turbadoramente,
en nuestro recuerdo,
caminando ambas con él,
en una melodía tenue,
de renovada,
embriaguez y dolor .

Su adolescencia, desproporcionada (2)
Su ascendencia dramática.


¡Tiempo, tiempo!
Una hazaña más,

9” 1 Junio de 1963, Saint Louis,
Mejor marca mundial,
en las 100 yardas,
poco más de 91 metros,
Un pie continuaba apuntando al Sur,
Y el otro al Norte,
pero en su aceleración,
las pulsaciones rítmicas,
llegaban a lo más profundo,
de la tierra bajo sus pies .


Olimpiada de Tokio 1964

¡La salida!
¡En tromba!
Como siempre,
bascula de un lado para otro,
desde los hombros,
Los dientes apretados,
Los puños cerrados.
A los 50 metros,
¡La aceleración!
¡Desgarra todos los velos!
Y se va separando,
de todos,
En un rumor creciente
al que se suman,
las voces más dispares.
mientras, Bob atraviesa la meta,
no solo llega,
con más de tres metros,
sobre el segundo.
¡Diez segundos justos!
¡Record mundial igualado!                                                                                                 
Hay mucho dolor en mi  corazón porque lo que había logrado, era insuperable 
                                                                                           Bob Hayes         
                                                                                                                                                            


En cualquier dirección, en que se mirara,            
una intensa ingenuidad se apoderó del estadio,
un placentero vaciado del mundo.

                               ¡El estadio desierto!

¡Nuestras voces!
¡Todo fue tan breve!

(1) Su cuerpo quedó roto por las lesiones, tras nueve años en el futbol americano, en el que batió todos los records de su club los Dallas Cowboys. Fue el único deportista en la historia con oro olímpico y anillo de la Super Bowl del futbol americano.
Del alcoholismo, llegó a la humillación: cinco años de cárcel por la cocaína.
Le salvó largo tiempo, su gran sentido de la amistad y el ritmo de tanto recuerdo y euforia. No cumplió sesenta años.
(2) Comenzó su adolescencia, con una sentencia de cárcel de diez años por un atraco con pistola de juguete, y un botín de unos chicles y algunos peniques.
Su padre, en silla de ruedas desde su vuelta de la segunda guerra mundial, les abandonó.

(1) His body was broken because of so many injuries, after nine years playing pro football, where he broke all club records in the Dallas Cowboys. Was the only sportsman in history to win a gold olympic medal and the Super Bowl ring championship.
From alcoholism he got to the even more humiliating: five years in prison for cocaine.
He was saved for long enough, by his great sense of friendship and the rhythm of so many memories and euphoria. He died before sixties.
(2) His adolescence began with a ten years jail sentence for robbery with a toy gun and a swag of gums and some few pennies.
His father, in weelchair since his return from the second world war, abandoned them.






               

26 de julio de 2016

Camino a las Olimpiadas. Road to the Olympics (VIII)



EMIL ZATOPEK



No faltó nada.
Sin ninguna ausencia.

Todo acompañó, se transformó
de lo palpable al ensueño,
de lo oído, al destino,
en ese viraje con caída,
del 5000 de Helsinki,
antesala del final.

Durante once vueltas corrieron,
por todas las épocas,
Zatopek fue cuatro veces despegado,
y remontado por su torcida estatua sufriente,
retornaba con la certeza dramática
y plural de los espectadores suspendidos,
en los que daba la luz del mediodía.

En la elipse del estadio y la postguerra,
la última curva,
en relámpago,
el caído, Chataway, ministro generoso (1),
el engranaje del alemán Schade crepitando,
la sed de Mimoun que le va sobrepasando,
y Emil, el compañero en el gran cansancio,
metro a metro de mensajero heroico,
romperá la cinta, con humildad,
de cartero.

Catorce minutos seis segundos y seis décimas.
Nuevo récord olímpico.

El calado de esa foto,
su quietud vertiginosamente repetida,
difícil creer,
que no tengan a cada instante,
una nueva oportunidad,
en ese 24 de julio de 1952,
soplando sobre el estadio
el sexto viento.



(1) El 5000 de la Olimpiada de Helsinki (1952), fue uno de los más emocionantes de la
historia y se decidió en la última recta después de variadas alternativas. En la curva
cayó, en parte por agotamiento, el inglés Chataway que sería liebre en la carrera en
la que Roger Bannister rompió el muro de los cuatro minutos en la milla (1954) y
posteriormente ya retirado, fue ministro de deportes británico.

La carrera se decidió entre el alemán Schade, el francés Mimoun y el checo Zatopek, el
cual desde el inicio de sus carreras corría con un estilo agónico, agitando la cabeza, que
transmitía al espectador una intensa sensación de agotamiento.

En la misma olimpiada venció en los 10.000 y la maratón, caso único en la historia
olímpica.

(1) The 5000 metres race of Helsinki (1952), one of the most vibrant in history, was decided in the last straight after different alternatives. In the curve fall down, mostly because of exhaustion, the british Chataway, that would be the hare in the race that Roger Bannister broke down the four minutes wall in the mile and lately retired and became british sports Minister.

The race was decided between the german Schade, the french Mimoun and the chech Zatopek, who always ran like dying, shaking his head, giving the crowd that feeling of exhaustion.

In the same Olympic Games he won in both 10.000 metres and the marathon, never done again in Olympic history.

15 de julio de 2016

Camino a las olimpiadas. Road to the olympics (VII)



CLAY –ALI
                                                                                                                                             
                                                                                                                             
Nace un clásico
De todos,
su nombre en Roma,
era el más bello:
Marcellus, Cassius, Clay.
Pero todavía fue más hermoso,
Su combate por el oro,
Ingenuo y cruel,
de país triunfante,


Luego,
vaciló inadvertidamente
por el hilo más fino,
al encajar en el segundo asalto,
el directo de izquierda más potente,
el del terrible Liston.
Allí podía haber acabado todo,
pero saltó a los aires,
su victoria vía satélite,
¡Campeón de los grandes pesos!
Gran voceras, rebelde y musulmán,
Demasiado público.


Parodia de martirio

Despojado y
denigrado,
nunca volvió a ser el mismo

Con asombro,
Sus grandes combates
Con tantos recuerdos,
hasta el mismo borde,
de la religión perdida,
hicieron crecer su bondad,
y el fervor a su alrededor.


                                                                       






En Atlanta
La reconciliación

La ceremonia de la segunda medalla,
con esa intensidad detenida y temblorosa,
De su cara, de sus manos,
Nos sobrecogió,
Pues él fue,
la velocidad vertiginosa,
de la lucha más bella






                                                                                                              
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
Y desde la remota esquina,                                                                                         
Su rincón
esperábamos en vano,
que todavía una finta hermosa,
dejara fuera de distancia,
una vez más,
a la parca o mala divinidad,
que le acorralaba.



5 de julio de 2016

Camino a las Olimpiadas. Road to the Olympics (VI)

Harbig-Coe


Con casi medio siglo de diferencia,
eran, contemporáneos en su zancada.

Al amanecer,
en el paso inicial del día,
sueltan al primer acorde,
la cinta de la noche,
y van recorriendo armoniosamente,
los Midlands, Sebastian Coe,
y los caminos de Dresde,
Rudolph Harbig.

En la Alemania seria, comienzan siempre con esencias,
por ello hay palabras con resistencia,
a la poesía.
No había ninguna, cuando Harbig arrancaba,
con su maravillosa cadencia,
mantenida con los cambios de ritmo,
de Coe.

Sebastian Coe.
¡Esa última recta, del 1500 en Los Ángeles!




















 En la estela de sus zancadas,
se unían los indicios de sus espíritus.
Y llegaron, marcando tiempos sensacionales,
a tener Números Amigos
inventados
descubiertos.

1 Minuto 46 Segundos 6 Décimas
Nunca se había asociado a los ochocientos metros en 1939

1 Minuto 41 Segundos 73 Centésimas
No ha sido batido desde 1981 esta marca de Coe
El recórd más antiguo del atletismo. (1)

Al fondo de los números, la coreografía de la multitud,
voraz y soñadora, que se ha sucedido
en todo este tiempo.

En la Segunda Guerra Mundial.
Pactaron no bombardear,
Oxford y Heidelberg.

Imagino las zapatillas de Rudolph sobre mi libro verde,
y las camisas del dios de la alegría.

¡Oxford y Heiderberg!
¡Sus zapatillas!


















Harbig murió el 5 de Marzo del 44, en el frente ruso
nadie le pudo encontrar.

En Dresde sobre su tumba simbólica,
una frase convencional.
"Solo los olvidados están muertos"


Se borra, cuando Coe se funde con él,
en la gran belleza de su estilo,
de su rebeldía,
los números amigos,
compartidos,
sin límites.


Nota

Rudolph Harbig participó en la Olimpiada de Berlín, pero fue
eliminado al sufrir una intoxicación. El recórd que se comenta,
obtenido en Roma, permaneció imbatido 16 años, el mismo
tiempo que llevaba el recórd de Coe establecido en Florencia, el
más antiguo de la tabla.

Coe es el unico mediofondista que ha ganado los 1500 metros en dos olimpiadas consecutivas; Moscú (1980) y Los Ángeles (1984). Actualmente es parlamentario inglés.

(1) Wilson Kipketer, keniata nacionalizado danés, batió el récord mundial de Sebastian Coe de 800 metros en el verano de 1997,
dejándolo en: 1 minuto 41 segundos 11 centésimas

El record actual lo posee el keniata David Rudisha con un crono de 1 minuto 40 segundos 91 centésimas.

Note

Rudolph Harbig took part in Berlin (1936) but was disqualified because of an intoxication. The record set in Rome stayed unbeaten for 16 years, same time as Coe's made in Florence, the oldest in Athletics.

Coe is the only mid-long runner athlete that has won 1500 metres in two consecutive Olympics; Moscow (1980) and Los Angeles (1984). Nowadays he is parlamentary.

(1) Wilson Kipketer, born in Kenia and nationalized danish, broke Coe´s 800 metres world record in the summer of 1997, setting a new time of
1 minute, 41 seconds 11 hundredths

David Rudisha from Kenia is now the record holder with a time of 1 minute 40 seconds 91 hundredths


23 de junio de 2016

Camino a las Olimpiadas. Road to the Olympics (V)

El Discóbolo

Aquí, en este estadio de Tokyo
la luz es de las voces,
todavía hay coros,
y la danza la pone,
el gigante dolorido,
perfilado ante el sol.


Al Oerter (1), inmovilizado el tórax,
por su cartílago desgarrado,
con collarín, para su vértebra dislocada,
arranca de espaldas con las piernas abiertas,
más elevado en su quinto intento,
gira mucho más rápido,
a contramundo, en el estrecho círculo,
y termina, arqueado el cuerpo,
con el impresionante latigazo final,
que arrastra su cuerpo,
en un último salto,
hasta caer sobre su pierna derecha,
al borde del círculo.

La maravillosa vista, está
en la hierba, al lado del círculo,
a sus espaldas.

El disco vuela,
cruzando el sol mariano,
en trémolo continuo sobre la alta brisa,
cae con grandes interjecciones.

61 METROS

Ha sido su más grande victoria olímpica.

Era su tercera victoria olímpica consecutiva,
se añadiría una cuarta,
no siendo nunca el favorito.

Como diría Baquílides, "La abeja Isleña"
poeta olímpico e hijo de atleta,
"En cada acto de los hombres, el momento oportuno,
es el más hermoso".


Todo ello fue único,
con la profunda belleza antepasada,
de su estilo.






























(1) Al Oerter venció en cuatro Olimpiadas consecutivas.

En Melbourne (1956) con apenas 20 años, logró su recórd personal (56,30), en su primer tiro. En Roma, (59,18) también su marca personal, derrotando al recórdman mundial Rink Babka. La victoria de Tokyo (1964) es descrita en el poema. Se presentó a lanzar, contra todos los consejos de los médicos.
Y por último en Mejico, (1968), bajo la lluvia, realizó los tres mejores tiros de su vida, por encima de los 64 metros.

     Al Oerter won the gold medal in four consecutives Olympic Games.

In Melbourne (1956) barely 20 years old, made his personal best in his first shot. In Rome, (59,18) also personal best, beating the world record holder Rink Babka. Tokyo´s triumph is detailed in the poem. He turned up to shoot, against all the advices from the doctors.
And for last, in Mexico (1968), under the rain, he made the three best shots of his life, all of them above 64 metres.