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10 de octubre de 2015

Hacia lo alto


El café está caliente,
olor a leña,
¡Todo tan presente,
y fiel al mediodía!

La vaca, inmóvil,
mirando hacia lo alto,
a un cielo límpido,
casi blanco.
Quizás su pastor,
sentado,
la cabeza entre las piernas,
y su gran cuerpo de pana,
con sus pesados zapatos,
podría hundirse en la tierra,
con su banco.

¡Mi casa de entonces!
¡Las ventanas cerradas!
¡Todavía su voz!
¡Aquellas risas y lealtades!
¡Se dejaron abierta,
la puerta!.

La vaca continúa impávida,
 y el pastor hundida la cabeza,
con la tierra esperando.
El café está frío.




4 de octubre de 2015

Nevada en Donosti


En fulgor blanco,

la nieve,

universal y silenciosa,

cubre La Concha,

la trainera de Orio,

y en lo alto,

el Cementerio de los Ingleses.

Los tamarindos del paseo,

mas que nunca,

no son tamarindos.

El menor de los Azpiroz,

viene del cantar navideño,

no olvida,

entre los ojos,

lleva una luz apagada,

y contempla el coche fúnebre,

de Apalategui,

cubierto por la nieve,

en la Calle Hernani,

mientras, corre por el paseo,

rechinando las zapatillas,

sobre todos los susurros

acolchados de la ciudad,

el mayor de los Arrieta.

Se parará pronto,

por ella, y el perdón.


Bajo un cielo límpido,

ardiente en la luz helada,

tras su parto,

el mundo se abre,

a los inocentes de blanco,

que cantan al amanecer,

y luego se callan.

 
“Huellas del mayor de los Arrieta
por el Paseo de la Concha”



25 de septiembre de 2015

Sueños





                                                 Del viejo Portomarin sumergido


Ver una luz que viaja,                                         
poema
"la higuera sumergida
florecerá de otra manera"
al fondo de las aguas obscuras.
La higuera sumergida,
florecerá de otra manera.
Ruinas , ruinas  fantasmales ,
rezuman de las calles de entonces.
La nostalgia y la inquietante revelación,
que asoma.
Todavía huele a pan.

Luz que viaja sumergida,
en las branquias encendidas ,
de su ancianidad,
casi engullidos ,
hasta el providencial despertar.                 

                                                 
                                                                      



                                                 Del nuevo Portomarin celeste

En los bordes del sueño,                              
poema
"celestes y obscuros peregrinos"
el caminante que huye, se alza,
su mirada hacia lo alto.
“Embriagado,
por las mentes etéreas,
de los celestes y obscuros peregrinos”
Por dentro y fuera,
ya el sol le ilumina el sendero,
y en breve,
estará  extrañamente lejos.                       







13 de septiembre de 2015

Los Patinadores


¡Ya están aquí!
Abalanzándose, cabeza abajo,
balanceando en la noche,
el rigor del invierno,
en su surco helado.

Podéis,
“engarzar vuestro giro,
con la constelación mas pura” (1)
¡Ese chirrido!
del hierro bronco de la noche,
¡Cuidado!
¡El abismo está debajo! .

Y yo, sin aliento,
logro murmurar a sus espaldas :
“Sois más veloces que yo,
pero que no pierda vuestra estela,
se trata de que hagamos juntos,
el dibujo adecuado ,
sobre tanta inmensidad “ .



(1) Verso de Boris Pasternak 

5 de septiembre de 2015

El Orfeón


Sin ensayar,
sin esperarlo,
comenzaron a elevar la voz ,
tuya , mía , nuestra,
 cantaron, cantarán ,
y cantaban.


De repente,
pararon para oír,
el eco,
 en el  cercano Urumea (1),
de sus propias voces .

Removidos,
 comenzaron de nuevo,
con aquella canción ,
de las viejas redes ,
en las familias del puerto.

Las manos, casi todas juntas,
las voces imponiendo los gestos,
y subiendo la luz,
sus ropas oliendo a mar  .

Pararon porque,
estaban cantando , demasiado bien ,
la emoción quemaba .


De seguir,
 su “Irrintxi”, (2)
hubiera ido desde,
el “Peine de los Vientos”,
al “Cementerio de los Ingleses.


Se fueron,
sin recordar,
por qué,
habían comenzado,
a cantar.

(1) Río que atraviesa San Sebastián para desembocar en el mar, muy cerca del edificio, sede, del Orfeón Donostiarra.
(2) Grito de triunfo, mantenido vibrante hasta su explosión final 

19 de agosto de 2015

De pesca


Pescaste un pez,

que no paró,

 de mirarte.

Hasta muerto,

se quedó en tu dirección.


















“Seguía mirándote “

23 de julio de 2015

Del gran lago


Los nadadores
             del gran lago,
lo han dejado,
             para ti ,
liso de paz,
casi para caminar.

Las aguas, estrelladas,
para acogerte,            
como un inmenso bautizo.

Maravillosamente desvestida,
ya nadas , entregando al agua,
tus mejores movimientos,
con los míos trabados,
y cada brazada,
añade agua profunda ,
la de entonces ,
alargando el instante.