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10 de diciembre de 2019

En memoria

Del vagabundo, que murió mientras dormía, al derrumbarse en Madrid, el viejo edificio de Princesa esquina Alberto Aguilera, donde se eleva ahora, un almacén de Zara.
Fue,
hace muchos años,
el derrumbe, 
en el diario incontable, 
de lo perdido.

Dormía,
Quizás no despertó,
en esa pesadilla,
del viejo almacén agotado.
El estruendo en la noche,
tan lejano,
extraño y maligno. 

Su figura inerte,
en la deriva de los cuerpos,
de sus pertenencias, 
nada se dijo.
¿Sus vestidos?

Al entierro 
¿Cómo supieron?
Acudió
¿De dónde?
su hermano 


Al día siguiente, 
no hubo recuento.
Casi invisible,
el hueco en el paisaje,
para siempre,
fuera de cuadro.
El relámpago de su infancia, 
tan despeñada,
para nosotros,
común y doliente.

Ahora en la luz del ocaso, 
en el Parque del Oeste, 
me ilumina, 
la necesidad de contarlo, 
Y todavía,
no sé,

por qué. 

25 de noviembre de 2019

Anís del mono

Juan Gris














De nuevo juntos.
Paredes zaragozanas,
de azulejos hospitalarios,
frente al medieval,
frio exterior. 
Ya flotando, 
con la delicadeza,
de las copitas,
del licor,
tan cubista.
¡Un último brindis!,
por encima,
de todas aquellas,
creencias y falsedades,
que tanto nos pesaban. 
Y es que el anís, 
era ya, Darwin,

en nuestras cabezas.   

"Era Darwin..."

15 de noviembre de 2019

A pesar




A pesar del frio,
Y la niebla,
hay muchos que prefieren,
el saludo simple,
de unos, 
a la amistad de otros. 

Quizás esta cortesía, 
pueda con el tiempo, 
madurar en,
bondad hospitalaria, 
Pero Godot, 
no puede esperar, 
se hace tarde, 
Y se despide de ustedes, 
educadamente.

28 de octubre de 2019

Hambre y belleza




¿Fue Giuseppe,
quien dijo?
“Con mi hambre de lobo,
renuncio, 
a mi cuerpo de oveja”.
Y nunca, estuvo tan contento,
Tonino (1), que 
cuando le liberaron,
“y se puso,
a mirar una mariposa,
sin ganas de comérsela".

Pero el deseo intenso,
sexual,
del pan rasgado,
de tu cuerpo,
¿No es ese fuego, 
de hambre y belleza? 
¡Esa peregrinación furiosa,
sin renuncias,
Y robada libertad!

  1. El poeta Tonino Guerra.

"El pan rasgado de Lucio Fontana"




10 de octubre de 2019

Madera

Dos golpecitos,
según Mark (1),
y el italiano,
mirando al Vesubio,
decide si la madera,
torcida y cruda,
va para guitarra,
¡Bello desahogo!
O tabla para quesos,
Siempre,
por manos delicadas. 
Quizás,
Le hubiera gustado ser, 
Carne de navío,
Toc, toc,
O armario,
Y por supuesto violín,
de los abetos rojos,
en la ladera del Rolle.
¡Aquel palpitar,
de los bosques! 
ahora en nuestro pecho,
toc, toc,
vuelca a la luz,
al viejo, 
que vivió siempre,
en nuestro tronco. 



(1) El guitarrista Mark Knopfler



Roberto





  

1 de octubre de 2019

La arena de Huelva



“La experiencia que he vivido…, la Opera de Pekín, La arena de Huelva … todas las cosas de las que he hablado, otras que me han quedado por contar, no hay lugar donde todo eso, pueda volver a vivir” (1)
Por ti, y por tantas huellas borradas,
en el crepúsculo oceánico,
al pisar la playa de Isla,
te siento,
ante el rumor del mar, 
aquel y este.  


Días, meses, años y olas,
rumor de pasos,
de viajes y siluetas lejanas. 
Y así, se van llevando el tiempo,
por la mar de la Antilla,
los barquitos de pescadores,
refulgiendo en destellos,
la luz del deseo,
entre los aromas del pescado celeste,
el tacto de la fresa sangrante,
los perfumes de los canticos,
al compas del baile,
entre recados,
por tus manos,
mi Venus recatada,
en la que todos,
son  seducidos,
casi acariciados,
con sus objetos más preciados. 

Como a Simone 
“Tu muerte nos separará" 
¡Tendidas playas y hondas arenas!

“Mi muerte
no nos volverá a reunir”
¡Gran luna y pequeño faro ignorante!
“Pero es también esplendido”
¡Como esa gran voz,
desde la garganta marina, 
de la virgen más bella!  
“Que hayamos sido capaces, 
de vivir tanto tiempo en armonía"
¡Con el hermoso fuego robado! 

  1. Palabras de la escritora francesa, Simone de Beauvoir, leídas en su funeral. 

18 de septiembre de 2019

Principios

Que podías traicionar,
tus principios,
pero no,
a un amigo. 

Siempre un principio, 
se rompe,
sobre la espalda,
de alguien. 

Como has hecho tú, 
¡Juez de destierro!
borrando nombres,
sin escrúpulos.   
Para verme,
Tendrás que desandar,
esos pasos,
pues serían seguidos,
por otros, 
que te horrorizarían. 

No es nada personal,
no puedo sentir,
de otra manera, 
ni tengo espacio, 
para explicártelo,

¡Hasta entonces!