¿Fue Giuseppe,
quien dijo?
“Con mi hambre de lobo,
renuncio,
a mi cuerpo de oveja”.
Y nunca, estuvo tan contento,
Tonino (1), que
cuando le liberaron,
“y se puso,
a mirar una mariposa,
sin ganas de comérsela".
Pero el deseo intenso,
sexual,
del pan rasgado,
de tu cuerpo,
¿No es ese fuego,
de hambre y belleza?
¡Esa peregrinación furiosa,
sin renuncias,
Y robada libertad!
- El poeta Tonino Guerra.
| "El pan rasgado de Lucio Fontana" |