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7 de abril de 2020

El árbol del enfermo (1980)

Mi amigo Luis, fotógrafo de este poema hace cuarenta años, me telefoneó: "Lo encontré en un cajón durante mi cuarentena, y me ha emocionado. Puede ayudar a la gente"


Foto de Luis Montenegro (1)






(1) Es el Ahuehuete o Taxodium distchicum del parterre del Retiro, que fue plantado en 1600 y pico y es el árbol más hermoso y viejo que tenemos en Madrid.
Durante la ocupación francesa fue desmochado para instalar un cañón, por lo que rebrotó con esas ramas que le confieren un porte de gran candelabro.
Ahora que aún no le han salido las hojas nuevas, tiene un maravilloso color anaranjado pues las hojas son marcescentes y se mantienen secas en la rama hasta que se renuevan.


10 de diciembre de 2019

En memoria

Del vagabundo, que murió mientras dormía, al derrumbarse en Madrid, el viejo edificio de Princesa esquina Alberto Aguilera, donde se eleva ahora, un almacén de Zara.
Fue,
hace muchos años,
el derrumbe, 
en el diario incontable, 
de lo perdido.

Dormía,
Quizás no despertó,
en esa pesadilla,
del viejo almacén agotado.
El estruendo en la noche,
tan lejano,
extraño y maligno. 

Su figura inerte,
en la deriva de los cuerpos,
de sus pertenencias, 
nada se dijo.
¿Sus vestidos?

Al entierro 
¿Cómo supieron?
Acudió
¿De dónde?
su hermano 


Al día siguiente, 
no hubo recuento.
Casi invisible,
el hueco en el paisaje,
para siempre,
fuera de cuadro.
El relámpago de su infancia, 
tan despeñada,
para nosotros,
común y doliente.

Ahora en la luz del ocaso, 
en el Parque del Oeste, 
me ilumina, 
la necesidad de contarlo, 
Y todavía,
no sé,

por qué. 

24 de octubre de 2018

Su cuerpo

No querían,
tocar su cuerpo,
en toda la ciudad.

No ayudaba,
Un cartel incomprensible,
en lo alto del cielo.

Nadie,
en Madrid,
lo quiso tocar,
hasta llegar,
al último hospitalario,
por la definitiva piedad,
de la ciencia.

En su odisea,
la música arrastrada,
que le atravesaba,
una sierra melódica,
por nuestros corazones.

Al amanecer,
el heraldo mudo,
del negro café,
Y el silencio,
de la claridad, 
sin campanas.

"Nadie"

26 de diciembre de 2016

Igual


Madrid, miércoles otoñal.
Sin palabras,
en el baile,
Ella coqueteó con otro,
La luz entraba,
por los altos ventanales.
Todo fueron risas.

Madrid sábado,
Sin palabras,
Con su falda de raso,
Ella coqueteó con otro,
La luz entraba,
por los altos ventanales.
Nada parecía diferente,
Ni siquiera,
la silueta del otro,
pero ese breve instante,
hundió dramáticamente,
la unión de sus vidas,
para siempre.