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5 de septiembre de 2015

El Orfeón


Sin ensayar,
sin esperarlo,
comenzaron a elevar la voz ,
tuya , mía , nuestra,
 cantaron, cantarán ,
y cantaban.


De repente,
pararon para oír,
el eco,
 en el  cercano Urumea (1),
de sus propias voces .

Removidos,
 comenzaron de nuevo,
con aquella canción ,
de las viejas redes ,
en las familias del puerto.

Las manos, casi todas juntas,
las voces imponiendo los gestos,
y subiendo la luz,
sus ropas oliendo a mar  .

Pararon porque,
estaban cantando , demasiado bien ,
la emoción quemaba .


De seguir,
 su “Irrintxi”, (2)
hubiera ido desde,
el “Peine de los Vientos”,
al “Cementerio de los Ingleses.


Se fueron,
sin recordar,
por qué,
habían comenzado,
a cantar.

(1) Río que atraviesa San Sebastián para desembocar en el mar, muy cerca del edificio, sede, del Orfeón Donostiarra.
(2) Grito de triunfo, mantenido vibrante hasta su explosión final 

19 de agosto de 2015

De pesca


Pescaste un pez,

que no paró,

 de mirarte.

Hasta muerto,

se quedó en tu dirección.


















“Seguía mirándote “

23 de julio de 2015

Del gran lago


Los nadadores
             del gran lago,
lo han dejado,
             para ti ,
liso de paz,
casi para caminar.

Las aguas, estrelladas,
para acogerte,            
como un inmenso bautizo.

Maravillosamente desvestida,
ya nadas , entregando al agua,
tus mejores movimientos,
con los míos trabados,
y cada brazada,
añade agua profunda ,
la de entonces ,
alargando el instante.

7 de julio de 2015

Esperanza



Una semana en Silos,

en silencio de Silos, (1)

silencio a veces, dichoso,

a veces, lleno de sombras .

Con sed y poca luz, si.

Sin hacer ninguna pregunta,

con una esperanza,

recuperar su voz.

Mas allá de los muros ,

y sus cielos de piedra,

su pandilla,

algunos de su generación,

y alguien de su promoción,

le esperan.

¿Y ella, el ángel mudo?

No lo sabe,

espera alguna señal .


"espera alguna señal"
                                            (1) Monasterio de Silos


“Espera alguna señal"

30 de junio de 2015

Los amigos del laberinto


Ahora, no se que viento escuchan,

ni si miran alguna estrella,

pero iban siempre avanzando,

 en sentido contrario ,

a las agujas del reloj.

A veces, encendían los mapas y las guías,

como una revelación,

pero luego,

les invadía la obscuridad,

y aferraban ¡ Con tanta fe!

el hilo interminable ,

que no brillaba.


Son los inocentes e inolvidables,

 amigos del laberinto .

¿Se perdieron?

Alguien contó,

Que Alfredo ,

y el atrevido Julián  gritaban:


            ¡LABERINTO ¡   ¡Tus planos ¡.


Fue hace algún tiempo,

desde este silencio de su recuerdo.




 “Antonio inmovilizado en las palabras del laberinto".

 “Imagen del Mito “de Joseph Campbell.







23 de junio de 2015

De las vísceras al firmamento


                                     


                        












(1)


 A través tuyo, mío,

de las multitudes tuyas, mías,

cuando miras al abismo,

el abismo acaba en tu  entraña.


El y tú navegáis,

por el firmamento febril de tus vísceras.

Al fondo de cada universo,

hay un agujero profundo,

diría que común,

por el que el virus,

corroe nuestras vidas,

navegando con la luz ,

de una estrella muerta ,

iluminada todavía,

mientras se van apagando ,

las entrañas .


(1)  Entre estas dos fotos. ¿Quién distingue , la del firmamento , de la de nuestro interior dañado por el virus ¿
“Se bien, que las estrellas con mi sangre alimento “decía José Hierro 

12 de junio de 2015

El Cortejo




A lo largo del río,
por el olor fiel de la arboleda,
hasta el valle,
caía una lluvia fina ,
consoladora y muda,
de agua conocida ,
sobre el paso lento,
armónico,
del cortejo… fúnebre.



Nadie giraba la cabeza,
ni miraba a lo alto,
sobre todo él,
todavía con el pavor de Orto (1)


Era la única persona,
que llevaba una cartera.
Al final, la viuda,
le pidió que la abriera,
Y luego… Sonrió.


Había cesado la lluvia.
Olía a tierra viva,
y recordada .



(1) Orco , monstruo o brutal masa negra , que  arrebata el ultimo suspiro, a nuestros seres mas queridos, dejándolos inertes , y ascendiendo a un gigantesco agujero negro ,  en la luz, desde donde quizás nos observe todavía  temblando , desgarrados  , en un silencio implacable .







“La cartera vacía desde entonces “