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23 de junio de 2015

De las vísceras al firmamento


                                     


                        












(1)


 A través tuyo, mío,

de las multitudes tuyas, mías,

cuando miras al abismo,

el abismo acaba en tu  entraña.


El y tú navegáis,

por el firmamento febril de tus vísceras.

Al fondo de cada universo,

hay un agujero profundo,

diría que común,

por el que el virus,

corroe nuestras vidas,

navegando con la luz ,

de una estrella muerta ,

iluminada todavía,

mientras se van apagando ,

las entrañas .


(1)  Entre estas dos fotos. ¿Quién distingue , la del firmamento , de la de nuestro interior dañado por el virus ¿
“Se bien, que las estrellas con mi sangre alimento “decía José Hierro 

12 de junio de 2015

El Cortejo




A lo largo del río,
por el olor fiel de la arboleda,
hasta el valle,
caía una lluvia fina ,
consoladora y muda,
de agua conocida ,
sobre el paso lento,
armónico,
del cortejo… fúnebre.



Nadie giraba la cabeza,
ni miraba a lo alto,
sobre todo él,
todavía con el pavor de Orto (1)


Era la única persona,
que llevaba una cartera.
Al final, la viuda,
le pidió que la abriera,
Y luego… Sonrió.


Había cesado la lluvia.
Olía a tierra viva,
y recordada .



(1) Orco , monstruo o brutal masa negra , que  arrebata el ultimo suspiro, a nuestros seres mas queridos, dejándolos inertes , y ascendiendo a un gigantesco agujero negro ,  en la luz, desde donde quizás nos observe todavía  temblando , desgarrados  , en un silencio implacable .







“La cartera vacía desde entonces “

12 de diciembre de 2014

La pirámide

Lugar exacto donde se encontró la tarjeta













Bajo el sol barbudo, silencio implacable,
hasta la gran lejanía.


Todo fue arena,
y así se volverá,
en la mandíbula del tiempo .


Vacilantes y pesados,
mis pasos ante la pirámide ,
viejo guardián del desierto,
con candor de verdugo,
en su rigidez despiadada.

De repente, bajo mis pies,
la tenue sorpresa,
              


Juan Martín Rodríguez

Notario de Madrid 

                       
de una tarjeta de visita,
con la dirección de Arguelles,
cercana a la mía.

Seguimos todo el día,
seguramente bajo sus pasos,
hasta caer removido, con polvo de siglos,
en aquella cama, de ancestral memoria.


Antes que yo mismo,
mis ojos,
debieron entrar en el sueño,
fundiéndose sin voluntad,
con las estrellas mas luminosas,
de la noche egipcia , sobre la blanca arena,
mientras una sombra,
se perdía al fondo,
sin que pudiera gritar su nombre .








Se lee, como lo cantaba.




Volví al barrio,
fui en su busca,
la notaría austeramente cerrada ,
en su casa , nadie sabía de él ,
y su mujer, no le buscaba.

Sobre Arguelles,
de nuevo, la noche egipcia.







Mirarlo y cerrar los ojos,
¡Esa voz!, ¡En aquella luz ¡
Se desparrama poderosa su ausencia,
hasta las sombras,
mas allá de éxodos y dinastías.


Mi corazón no está en mi cuerpo 

No te preocupes por mi


16 de noviembre de 2014

Reclutado




¡Ese hormigueo!
Fuera llovía manso
y María me esperaba.
Dentro, en un instante,
me reconoció

“El amigo
de mi lejana niñez “

Segundos antes,
estábamos en esquinas opuestas .


Nos resumimos las vidas,
en una línea.
La suya le rasgaba
el fondo de sus ojos.





Gran suerte,
era un seleccionador.
En la entrevista,
“Ella no volverá “
Le consolé,
y fui elegido.




Aquí estamos,
nuestra misión es no gesticular .


Solo conozco   a Mario,
a mi izquierda,
y Miguel en la vertical,
con cierta inmovilidad dolorosa .


No comprendo esa curiosidad,
por mi .
Tú, el nómada más celebre,
de la ciudad .
De cualquier forma ,
cuando caiga la noche ,
puedes saber mas,
no llames muy tarde,
pues María duerme y sueña.


22 de octubre de 2014

Terrazas II

“Los colores de Víctor para la infancia de Don Quijote “



Falta la estatua, pero
todo está en armonía,
con la fecha .


Sobre David
en la mesa central,
el vibrante grillo de los alisios ,
y toda la terraza al compás,
de ese sonido gozoso ,
gira hacia creencias y consecuencias ,
mas pacíficas .

Al final David proclama,
con voz de gremio :

“Todo el que se ha vendido,
querría volver a comprarse”

“Tengo mis dudas “opina Mario,
con rencor de herencia , venido de Silos,
tras una semana de silencio ,
la letanía ahora lejana,
su voz , todavía sin curar,
y su silla, la mas hundida ,
por las deudas

Julia a su lado,
absolutamente sentada,
con su ropa de gloria
               en blanco y negro,
como su jubiloso café humeante
                le escucha ,
pero ya no soporta , una confidencia mas.


Víctor, no lejos,
en diagonal al sur con Julia.
(la geometría nos traspasa)

Los colores de su pintura,
descienden a su chaleco
irradiando a los vecinos ,

Enseñaba sus trabajos a Ernesto,
filosofo que todo lo abreviaba,
apretando ideas y vísceras.


En la primera lámina, Víctor murmura,
“Son de la infancia de Don Quijote “
“Aquí comiendo bajo el molino “
¿Y esa niña que juega con él “
“No se, cualquiera “


“¿Porqué has pintado esa música? “
“¿Cuál? ¿La fanfarria? “

“Todo el mundo la oye “

                                         (¿Sigue el grillo ¿ )

Todos han girado la cabeza,
Y algunos, comienzan a levantarse.


Irradiando a sus vecinos el rojo burlón, cruzado en verde con el amarillo protector, 
hasta envolver todos los rostros en la serenidad 

29 de junio de 2014

Espectador

"El espectro sin nombre a sus espaldas... "


Susurros  entre
caras privadas y miradas publicas.


Paredes grises vacías,
Fila 4, butaca 6,
de roja historia gastada


Sobre la  vuelta y
bella cabeza,
un instante ultimo de luz.


Todo obscuro ya,
uno en todos,
hacia el escenario,
derramando colores
y el mar de fondo ,
sobre la gentil y apareciente
Alba :

“Que va a aprender  el corazón,
Que ya sabe cual es su sitio “(1)


Con una voz infantil,
que traspasa el gran manto negro,
y llega mas allá,
hasta la entrada del teatro y
la pareja de María,
ojos claros sobre su largo cuerpo,
y Miguel , que en ella apoyado,
despierta dudas .
No volveremos, a oír de ellos.
  
(1) Del escritor norteamericano James Merril
 El eco continúa,
por la cabina vacía,
y va a un cielo claro,
ya estrellado;



¡Orion ¡ siempre tan lejos ,
e inalcanzable .
Y de repente, del  interior,
una gran carcajada,
el espectro sin nombre ,
a sus espaldas desaparece ,
y participa desde su butaca,
como Jonás , con todos,
del rumor, en el vientre
de la ballena



7 de junio de 2014

TRES VASOS

Por este país que ya no es ningún niño




(Homenaje al escritor humorístico Tono)


Uno para cuando tenga sed.

Otro para cuando no la tenga.

Y el tercero para la compañía.



De cualquier forma,

ven a mi casa por el camino antiguo,

y por nosotros ,

y por este país,

que ya no es ningún niño ,

alzarás tu vaso ,

con este ánimo:

“Ni medio lleno,

ni medio vacío ,

sino todo lo contrario"







Telescope , la pieza creada por el arquitecto Mario Rodríguez Viñas,ha servido de mesa de celebración, para los tres vasos, y también de silla para la espera. Mario nos explica su arquitectura y Telescope en ella .